Ingesta de vitamina E y sus efectos en el cuerpo.

La vitamina E es un nutriente soluble en grasa presente en muchos alimentos comunes. Es un antioxidante que ayuda a proteger el cuerpo contra el daño causado al ADN celular mediante moléculas de radicales libres. Estamos expuestos a radicales libres en nuestro entorno diario del humo de tabaco, la contaminación del aire, la radiación ultravioleta de la luz solar y otros factores ambientales. Los radicales libres son moléculas que atacan células vivas saludables, dañando su ADN y matando a la celda.

 

La deficiencia de vitamina E se ha relacionado con una serie de enfermedades, incluida la enfermedad cardiovascular, ciertos cánceres, osteoporosis, artritis reumatoide, enfermedad de Alzheimers y degeneración macular. Algunos signos de deficiencia de vitamina E pueden incluir un mayor riesgo de obesidad, pérdida de libido, disminución de la fertilidad, disminución de la inmunidad, dolor en las articulaciones, aumento de la presión arterial, inflamación de la articulación, aumento de la resistencia a la insulina, disminución de los niveles de energía y una disminución en la calidad de la piel. Las deficiencias son más comunes en los fumadores, las personas con malos hábitos dietéticos, y aquellos que consumen poco pescado graso o carne roja. La deficiencia de vitamina E a largo plazo puede causar enfermedades múltiples, incluida la enfermedad de la arteria coronaria, las cálculos biliares, la hiperlipoproteinemia y la osteoporosis.

 

La absorción de vitamina E no se entiende completamente en la mayoría de las personas. Una forma de aumentar la absorción de vitamina E es comer alimentos que son ricos en vitamina E o tomar suplementos de vitamina E. La absorción de vitamina E es mayor en las personas que pertenecen a los climas tropicales y subtropicales donde este nutriente está presente en grandes cantidades. La vitamina E puede ser absorbida más lentamente de los alimentos que se ingieren recientemente que los que se procesan. Sin embargo, la vitamina E se destruye por el ácido del estómago dentro de las 24 horas del contacto con el intestino.

 

Otro factor de riesgo para la deficiencia de vitamina E es el estrés oxidativo. Esta condición es más común en personas mayores, ya que la oxidación disminuye la eficiencia de la insulina para estimular la síntesis de la glucosa. Las enfermedades crónicas, como la diabetes, la enfermedad cardíaca, la hipertensión, la fibrosis quística, la enfermedad de Parkinson, y algunos cánceres pueden contribuir al estrés oxidativo. Los estudios han indicado que las personas mayores con enfermedades crónicas tienen un mayor riesgo de deficiencia de vitamina E porque sus sistemas inmunológicos no pueden combatir las enfermedades crónicas.